Entre noviembre y enero, las panaderías venezolanas, en Caracas y en cualquier ciudad con diáspora, hornean un pan largo, enrollado, brillante de papelón, con jamón, aceitunas y pasas adentro. El pan de jamón es, junto a la hallaca, la imagen más reconocible de la Navidad venezolana. Que la receta tenga más de cien años y una fecha de nacimiento más o menos precisa es una rareza: casi ningún plato tradicional tiene tanto detalle sobre su origen. Eso sí, ese detalle se apoya en un solo investigador.
El primer pan de jamón: 1905, esquina de Gradillas
El gastrónomo venezolano Miro Popić es la fuente principal de la fecha. Según su investigación, citada por Voz de América, el primer pan de jamón se registró en 1905 en la panadería Ramella, en la esquina de Gradillas, en Caracas. El local ya no existe. Wikipedia, que repite esa atribución con una nota de «requiere cita», dice que la receta habría sido creada en diciembre de 1905 por Gustavo Ramella, dueño de esa panadería, y que el pan original llevaba únicamente jamón.
La historia de por qué se hizo es de aprovechamiento. Popić explica que el jamón sobrante de otras preparaciones se envolvió en masa de pan, usando el pan que en la Caracas de entonces se endurecía de un día para otro. Y la hipótesis cultural que añade es de contexto: en la Venezuela anterior al petróleo, un país pobre y austero, la Navidad compensaba los otros 364 días de privaciones, y por eso el plato más abundante de todos se hizo festivo.
Versiones que compiten
Otras fuentes más débiles dan fechas y nombres distintos. Una página educativa que cita a Popić habla de 1902 y describe a Ramella como un inmigrante portugués, y registra además una atribución rival a un panadero italiano, Pietroluchi Pancaldi, en la década de 1940. La versión de Ramella es la más aceptada, y la hipótesis de que los portugueses manejaban muchas panaderías caraqueñas la hace verosímil, pero no hallamos ningún documento primario (registros de la panadería, prensa de la época) que confirme ninguna de las tres.